Muchos años de trabajo, calidad en los platillos y gran esmero en el servicio, hicieron que la tradición creciera día a día y, con ella, el optimismo de crear una auténtica tradición restaurantera en México. Desde su apertura, el éxito fue rotundo. La ubicación y el local eran excelentes (en la esquina de Alta Vista y Revolución, en San Ángel, justamente en la famosa ‘casa del frontón’. Pero sobre todo el magnífico servicio y las peculiaridades gastronómicas, fueron los elementos que sellaron el prestigio que caracterizaría siempre a la marca ‘La Tablita’. Tan solo era el principio. La seriedad y el apoyo del Grupo La Tablita eran garantía. Los tiempos modernos se imponen y el acelerado ritmo de vida de la ciudad ocasiona que ‘La Tablita’ se dé a la tarea de generar conceptos novedosos.
